Familia

Las despeinadas estábamos en el mundo, solo faltaba encontrarnos.

Somos mujeres diversas, conoce al equipo detrás de Despeinadas

Jimena

Foto de la izquierda tomada por Isabel García Franco. Foto de la derecha por Lourdes Matos Miranda.

Leo para salvarme una y otra vez de la ansiedad tropical. Desde hace más de 10 años, me dedico a la lectura y escritura hecha por mujeres. Hilandera de la magia escrita y sacerdotisa de las narraciones en voz alta. Bordadora de arañas, a veces le pierdo el miedo a la página en blanco y escribo. En colectiva, promuevo la historia de las mujeres en Yucatán. Bibliotecaria de día, literata de academia, Hecatiana siempre.

María Inés

Soy una feminista yucateca que escribe para darse cuerpo. El yoga, la meditación y la astrología son parte de mi alimento diario; en el tapete descubrí que mi cuerpo también puede ser una hoja en blanco. Migré a los Estados Unidos en el 2008 y encontré mi casa en el portugués, la lengua de mi corazón. Así que mis raíces las cultivo en el salón de clases con mis estudiantes en Colorado y con mis amigas escritoras por WhatsApp.

Miranda

Amazona de titanio que escribe y lee para conocer, resistir y jugar. Ser lectora y escritora aleja la quietud de mi cuerpa que existe en un umbral limitado de movimiento debido a mi discapacidad; me permite ordenar mi interior y explorar distintas maneras de existir. Creo y gestiono contenido en la vida laboral, ahora también con mis amigas en colectiva. Refractaria del dolor, delineante de ideas y emisaria de la estructura como un camino a la libertad.

María Jesús

Soy de una manada, en ella hay ladridos, maullidos y voces, soy lectora para acompañar la vida, soy escritora para entenderla. Le hago a las telecomunicaciones, soy una eterna curiosa que ama tomar talleres. Si un día me ves hablando mucho, es que estoy platicando de alguna serie. En Días por días soy muy feliz leyendo a autoras y compartiendo sentipensares con otras mujeres. 

Matilda

Mensajera de la palabra escrita por mujeres en Días por días. Leo y escribo para no sentirme sola. Leo para compartir y descubrir. En las historias encuentro la oportunidad de otros universos posibles donde soy diversa y eterna. Escribo para aprender, para expresar lo que mi cuerpo oculta. . Escribo y es un grito, uno que resuena alto y se expande por el mundo. 

Clau

Soy de esas personas que por azares del destino tuvo el privilegio de amar la lectura desde la infancia. Creo que eso me salvó de quién pude haber sido de no descubrir en los libros que había otras formas de existir. Ahora hago de Matria esa casa donde la lectura compartida nos ayuda a re-escribir el mundo para hacerlo más habitable.